Hoy es otro de esos días en los que te levantas con ese pelo paja y cara de pocos amigos, con piernas pesadas y tripa de tamaño de un rinoceronte. Pero en la habitación de al lado ya te están gritando “holaaaaaa, es de día y ya me he despertado” y tienes que superar la pereza madrugadora para responder a su recarga de pilas.

Mientras desayuna su enorme tazón de leche con galletas infinitas me meto en la ducha antes de que el amore se levante (aquí hay que darse prisa para todo), y dejo que el agua arrastre cualquier halo de dejadez y suciedad. Mis pilas se recargan bajo el agua mañanera.
Hace meses había dejado de cuidar mi aspecto. El no tener que ir a un trabajo después de dejar al peque en el cole y poder vestir de cualquier manera había ayudado a esta decisión. Pero desde hace unas semanas decidí que no podía seguir así. Siempre me había encantado cuidarme, un simple toque de pintalabios daba una expresión más viva a esa cara de muermo de madrugada. Cogí mi set Timewise de Mary Kay y empecé a cuidarme esas líneas de expresión que ya empezaban a hacerse visibles, un toque de CC Cream y un pintalabios fucsia que me vuelve loca da otra perspectiva a la vida y te incita a hacer más cosas chulas.

Aunque se ha puesto de moda que las celebrities se hagan fotos de su cara desmaquillada (y se agradece ver que son de carne y hueso como todas), siempre llevo mi pintalabios fucsia en el bolso, mi rímel de pestañas infinitas y unos polvos mágicos que acentúan mi moreno. Y sólo con eso, con tres simples productos en tu face, te conviertes en una celebrity de la vida, por mucha barriga de rinoceronte que pasees por las calles. La cara de mal humor que puedas tener se funde entre colores del verano. Hay básicos en el bolso que no deben faltar, porque la vida es lo que tú quieras que sea, y aunque a veces sintamos que el barco se hunde en un charco de barro debemos colorear ese charco, endurecerlo y salir a flote. Ese ánimo, esas ganas de sacar todo adelante, esos ojos de un Pequeño A que siempre ve el lado divertido de las cosas y un pintalabios en el bolso, hace que la vida sea siempre un camino de baldosas amarillas con multitud de aventuras impresionantes; no dejemos de vivirlas con ojos de comernos el mundo y labios de saborearlo.